Ruta 88: la madre de una joven fallecida impulsa el reclamo por una autovía
Andrea Rondanina convirtió la muerte de su hija Anita, jugadora de vóley de 15 años, en una campaña para transformar la ruta provincial 88 en autovía. Ya reunió más de 40.000 firmas y busca que el pedido avance después de años de promesas.

La ruta 88 volvió a quedar en el centro de la escena tras la campaña de Andrea Rondanina, una maestra jardinera de Necochea que perdió a su hija Anita, de 15 años, en un choque frontal ocurrido en julio de 2026. En lugar de replegarse ante el duelo, la mujer decidió impulsar un reclamo colectivo para que los 127 kilómetros que unen Mar del Plata con Necochea se conviertan en una autovía y ofrezcan mayor seguridad a quienes circulan por uno de los corredores más utilizados del sudeste bonaerense.
Andrea Rondanina tiene 46 años y trabaja desde hace 24 como maestra del nivel inicial en el Jardín Maternal Municipal Evita. Su vida familiar quedó atravesada por la muerte de Anita Peralta Rondanina, su hija de 15 años, pero también por una decisión que tomó durante el velorio: transformar ese dolor en un pedido público para mejorar la ruta 88.
Anita era una joven promesa del vóley. Había debutado en Primera a los 13 años en Rivadavia de Necochea y luego comenzó a entrenarse en Once Unidos de Mar del Plata, adonde viajaba durante la semana y los fines de semana de competencia. Jugaba como líbero y aspiraba a integrar la selección nacional, conocida como Las Panteras.
El reclamo por la ruta 88 ya superó las 40.000 firmas. Además, vecinos de Necochea participaron de una movilización bajo la consigna “Por Anita. Por todos. Autovía 88 para la vida”. La iniciativa busca recuperar un reclamo que lleva más de dos décadas y que, según los habitantes de la zona, reaparece cada vez que una nueva tragedia expone las limitaciones del camino.
autovía ruta 88: Ruta 88: el viaje que terminó en una tragedia
El domingo 12 de julio de 2026, Anita compitió para Once Unidos en Mar del Plata. Antes de emprender el regreso, envió tres audios de WhatsApp a su madre y le pidió que la esperara con la cena. Andrea había vuelto a Necochea unas horas antes y esperaba recibirla como tantas otras veces.
La remisería habitual no tenía disponibilidad, por lo que la familia recurrió a otro servicio. El vehículo salió cerca de las 20 desde el club. En el Fiat Siena viajaban el conductor Santiago Juan Manuel Irigoyen, de 58 años; otra jugadora de 15 años que iba adelante; Anita y Ana Beatriz Delménico, una jubilada de 68 años.
Alrededor de las 20.30, a la altura del kilómetro 55, cerca del paraje San José, el automóvil chocó de frente con un camión frigorífico Iveco que transportaba pescado. El remisero murió en el lugar. La mujer mayor resultó herida y fue trasladada a un centro asistencial, mientras que el camionero sufrió una fractura de peroné y quedó internado.
Anita fue llevada al Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata con un traumatismo de cráneo severo y un neumotórax. Su madre llegó rápidamente y acompañó el traslado en ambulancia. Durante los días siguientes, la adolescente atravesó intervenciones y varios paros cardíacos, pero finalmente murió el jueves 16 de julio.
Una vía estratégica para el sudeste bonaerense
La ruta provincial 88 conecta Mar del Plata con Necochea a lo largo de 127 kilómetros y funciona como una vía esencial para la circulación de personas y mercaderías. Su recorrido atraviesa sectores de General Alvarado, como Miramar y Comandante Nicanor Otamendi, además de Lobería, hasta llegar a Necochea.
Por ese corredor circulan camiones que trasladan granos hacia Quequén, uno de los principales puertos cerealeros de la Argentina. También lo utilizan productores agropecuarios, trabajadores rurales, maquinaria agrícola, estudiantes, turistas y vecinos que se trasladan entre las ciudades de la costa y localidades del interior bonaerense.
La importancia económica y social de la ruta hace que sus problemas no afecten solamente a quienes viven a pocos kilómetros del trazado. Una interrupción, un siniestro o una demora prolongada puede impactar en el transporte de alimentos, la actividad portuaria, los servicios, el turismo y la conexión cotidiana entre comunidades.
Por qué la ruta 88 es considerada peligrosa
La ruta mantiene una configuración de una sola calzada, con circulación en ambos sentidos. Eso significa que los vehículos que avanzan en direcciones opuestas comparten el mismo espacio y que muchas maniobras de sobrepaso requieren invadir el carril contrario. En un camino angosto, cualquier error puede derivar en un impacto frontal de consecuencias graves.
El tramo fue repavimentado en 2017 y alcanzó un ancho de 7,30 metros, frente a los seis metros que tenía anteriormente. Sin embargo, una mejora en la superficie no modifica por sí sola la condición estructural de una ruta de mano y contramano. La ausencia de una separación física entre ambos sentidos continúa siendo uno de los puntos centrales del reclamo vecinal.
La zona también presenta lomas, sectores con niebla y condiciones que pueden complicarse durante las lluvias. En las cercanías de Batán, algunos camiones circulan lentamente por las pendientes y utilizan banquinas pavimentadas. Hacia Necochea aparecen rotondas y sectores cuyo pavimento presenta deterioro, una situación que aumenta la exigencia sobre conductores y vehículos.
Los vecinos señalan que el segmento entre Mar del Plata y La Ballenera, límite con General Alvarado, concentra una parte importante de los siniestros. A los factores propios del camino se suman la velocidad, el cansancio, la falta de distancia, la visibilidad reducida y los adelantamientos en lugares prohibidos. La seguridad vial, por lo tanto, depende tanto de la infraestructura como de las conductas al volante.
El costo cotidiano de trasladar a una deportista
La historia de Anita también muestra una dimensión menos visible de la movilidad deportiva. Para sostener su carrera, Andrea afrontaba viajes frecuentes entre Necochea y Mar del Plata. Según el relato publicado por Clarín, la familia destinaba alrededor de 450.000 pesos mensuales a remises, con un valor aproximado de 28.000 pesos por trayecto.
Para una familia trabajadora, esa suma representa un esfuerzo sostenido para acompañar el desarrollo de una adolescente. También evidencia cómo las distancias y la falta de alternativas de transporte confiables pueden condicionar el acceso al deporte competitivo. En este caso, cada entrenamiento implicaba atravesar una ruta que miles de personas utilizan por motivos laborales, educativos, productivos y familiares.
La hermana mayor de Anita, Sofía, tiene 17 años, también juega al vóley y termina este año el secundario en el Colegio Capuchinos, la institución a la que asistía su hermana. La familia atraviesa la pérdida mientras sostiene el pedido de que ninguna otra persona deba quedar expuesta a un corredor con las mismas características.
Un pedido que vuelve a exigir respuestas oficiales
Andrea se reunió en Necochea con Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires. De acuerdo con la información difundida sobre el encuentro, el funcionario se comprometió a avanzar con el proyecto de transformar la ruta en autovía.
La promesa se suma a anuncios anteriores. En 2011, durante una visita a Necochea, el entonces gobernador Daniel Scioli había asegurado que la autovía se concretaría. Para los vecinos, la reiteración de compromisos sin una obra terminada alimenta la desconfianza y convierte cada nuevo accidente en una demanda de explicaciones.
Una autovía requiere mucho más que ampliar el asfalto. El proyecto debería contemplar calzadas separadas, cruces seguros, accesos ordenados, señalización, iluminación en los puntos de mayor riesgo, banquinas adecuadas y mantenimiento permanente. También resulta necesario definir etapas, financiamiento, plazos y mecanismos de seguimiento que permitan a la comunidad saber qué avances se producen.
Mientras no exista una transformación estructural, quienes viajan por la ruta deben extremar las precauciones: evitar sobrepasos riesgosos, reducir la velocidad con lluvia o niebla, mantener distancia y detenerse si las condiciones impiden conducir con seguridad. Estas conductas no reemplazan una infraestructura adecuada, pero pueden reducir la posibilidad de que un error termine en una colisión.
La campaña por la autovía 88 y su alcance digital
La campaña de Andrea muestra cómo una causa local puede ganar visibilidad cuando combina una historia personal, una demanda concreta y herramientas de participación ciudadana. Las firmas, las marchas y la circulación de testimonios permiten reunir a familiares de víctimas, transportistas, productores, estudiantes y habitantes de varias localidades.
Para organizaciones vecinales y entidades de la región, tener información clara sobre el trazado, los puntos críticos y los pedidos realizados facilita que el reclamo sea encontrado por periodistas, funcionarios y personas que buscan participar. En ese sentido, una página actualizada con documentos, fechas de reuniones, recorridos de movilizaciones y canales oficiales puede ordenar la conversación pública sin reemplazar las gestiones institucionales.
La visibilidad orgánica también puede ayudar a pequeños comercios, clubes, asociaciones y prestadores de servicios vinculados con la ruta a comunicar cortes, cambios de circulación o acciones comunitarias. Las búsquedas relacionadas con “ruta 88 autovía”, “seguridad en la ruta 88” o “reclamo por la ruta 88” expresan necesidades concretas y pueden llevar a fuentes locales siempre que la información esté redactada con precisión, fecha y contexto.
El caso de Anita no se reduce a una campaña en internet. La presencia digital puede amplificar el pedido, pero la respuesta dependerá de decisiones públicas, planificación de infraestructura, controles y obras verificables. Para quienes viven o circulan por el sudeste bonaerense, seguir el estado del proyecto y consultar fuentes oficiales será clave para distinguir anuncios de avances efectivos.
Andrea eligió sostener una promesa hecha frente al féretro de su hija: reclamar una ruta más segura para todos. El futuro de la ruta 88 dependerá de que ese dolor colectivo encuentre una respuesta concreta, con planificación, presupuesto y controles que permitan convertir una demanda histórica en una mejora real para quienes viajan entre Mar del Plata, Miramar, Lobería y Necochea.
Preguntas frecuentes
¿Qué localidades conecta la ruta provincial 88?
La ruta provincial 88 conecta Mar del Plata con Necochea a lo largo de aproximadamente 127 kilómetros. En su recorrido atraviesa sectores de General Alvarado, como Miramar y Otamendi, además de Lobería. Es utilizada por vecinos, estudiantes, turistas, productores agropecuarios y camiones que se dirigen hacia el puerto de Quequén.
¿Por qué se reclama transformar la ruta 88 en autovía?
El pedido se basa en que la ruta tiene una sola calzada para ambos sentidos, con circulación de vehículos livianos y camiones. La falta de separación física aumenta el riesgo de choques frontales, especialmente cuando hay niebla, lluvia, lomas o maniobras de sobrepaso. La autovía permitiría ordenar los sentidos de circulación.
¿Quién impulsa actualmente el reclamo por la autovía 88?
La campaña es impulsada por Andrea Rondanina, madre de Anita Peralta Rondanina, una jugadora de vóley de 15 años que murió después de un choque en julio de 2026. El pedido reúne a vecinos de distintas localidades y ya superó las 40.000 firmas, además de incluir movilizaciones y reuniones con autoridades bonaerenses.
¿Qué se sabe sobre el proyecto de una autovía para la ruta 88?
El reclamo tiene antecedentes de más de 20 años y también fue acompañado por promesas oficiales anteriores. Tras una reunión con Andrea Rondanina, el ministro bonaerense Gabriel Katopodis se comprometió a avanzar con el proyecto. La información disponible no detalla todavía un cronograma completo de obra, presupuesto ni fecha de finalización.
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