Caso Lotocki: nuevas pruebas complican el juicio por la muerte de Zárate
Audios, testimonios y una nueva pericia médica profundizan las acusaciones contra Aníbal Lotocki, mientras la Justicia analiza lesiones a cinco pacientes y la muerte de Rodolfo Zárate.

El caso Lotocki sumó nuevos testimonios, audios y pericias que podrían influir en distintas investigaciones por presuntas malas praxis y muertes vinculadas con procedimientos estéticos. Durante el juicio que tramita ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 17 se incorporó formalmente una acusación por las lesiones sufridas por una quinta paciente, mientras una Junta Médica volvió a relacionar el polimetilmetacrilato utilizado en intervenciones de Silvina Luna con un cuadro de hipercalcemia, insuficiencia renal y un progresivo deterioro de su salud.
El proceso judicial contra Aníbal Lotocki atraviesa una etapa de alta relevancia probatoria. El cirujano está siendo juzgado por la muerte de Rodolfo Zárate, ocurrida en 2021 después de una serie de intervenciones estéticas realizadas en una misma jornada, y por las lesiones que denunciaron varias pacientes operadas entre 2009 y 2021. La acusación sostiene que esos procedimientos provocaron daños permanentes o potencialmente incurables, mientras la defensa mantiene su postura dentro de un expediente que todavía debe atravesar distintas instancias.
La causa concentra hechos, personas y pericias de diferente naturaleza. Por un lado, el tribunal escucha a quienes estuvieron en la clínica durante las horas críticas que precedieron al fallecimiento de Zárate. Por otro, analiza intervenciones en las que se habría utilizado material de relleno permanente sin una información suficiente sobre su origen, sus características o los riesgos asociados. En paralelo, la investigación por la muerte de Silvina Luna podría avanzar si el Ministerio Público considera que el nuevo informe médico aporta elementos para convocar a Lotocki a una declaración indagatoria.
El caso Lotocki incorpora una nueva acusación por lesiones gravísimas
La Justicia decidió acumular dentro del mismo debate las acusaciones vinculadas con cinco mujeres: Yésica Forti, Sandra Viviana Domínguez, Julieta Cuadros, Paola Auzmendi y Beatriz Verger. Según la imputación, todas padecieron consecuencias severas luego de procedimientos realizados en distintos años. Las intervenciones de Forti se concretaron en 2016, 2019 y 2021; las de Domínguez, entre 2009 y 2015; la de Cuadros, en julio de 2011; la de Auzmendi, en 2009; y las de Verger, entre 2009 y 2021.
La acusación fue encuadrada como lesiones gravísimas con dolo eventual. Esa figura implica que, según la hipótesis fiscal, el imputado habría conocido la posibilidad de provocar un daño grave y, aun así, habría continuado con la conducta cuestionada. La determinación final dependerá de la valoración de la prueba, de los informes médicos y de lo que resuelva el tribunal al concluir el juicio.
Las pacientes sostienen que recibieron productos de relleno de carácter permanente sin contar con información adecuada sobre su procedencia y sus posibles efectos. En este tipo de casos, la discusión judicial no se limita a establecer qué sustancia fue aplicada, sino también cuándo se utilizó, qué se explicó antes de la operación, qué controles se realizaron después y si existieron alternativas médicas frente a los síntomas posteriores.
Los testigos describieron el traslado fallido de Rodolfo Zárate
Una de las audiencias recientes estuvo centrada en el estado de Zárate luego de las cirugías. Andrés Luis Romero, uno de los paramédicos que acudió a la clínica, declaró que la ambulancia inicialmente enviada no contaba con el equipamiento necesario para trasladar a un paciente intubado y con dificultades respiratorias. De acuerdo con su testimonio, el hombre presentaba un marcado edema y una mecánica respiratoria comprometida.
El testigo afirmó que el equipo solicitó una unidad de mayor complejidad y que, mientras esperaba, recibió presiones para concretar el traslado. También señaló que el personal de la clínica les habría impedido retirarse y que fue necesario pedir intervención policial y asistencia del SAME. La situación será evaluada por el tribunal junto con otros testimonios, ya que la secuencia del traslado constituye uno de los puntos centrales para reconstruir qué ocurrió después de las operaciones.
Romero relató además que Zárate había sido extubado antes de la llegada del equipo de emergencia, pese a que, según su apreciación, no se encontraba en condiciones de permanecer sin asistencia respiratoria. Tras una descompensación, debieron volver a intubarlo dentro del quirófano y realizar tareas de reanimación. La declaración no determina por sí sola responsabilidades penales, pero aporta una descripción directa sobre el estado del paciente y la respuesta adoptada por la clínica.
La reconstrucción incluye a médicos, familiares y acompañantes
Durante las primeras audiencias también declararon Romina Sicoli, pareja de Zárate, y un amigo que lo acompañó a la clínica ubicada en el barrio porteño de Caballito. Sicoli explicó que la intervención estaba relacionada con una cirugía estética abdominal y una operación de hernia. Según su relato, después de una primera operación se realizó una segunda debido a una complicación, y el cuadro del paciente empeoró durante la noche.
El amigo describió sangrado, dolor y una temperatura corporal que le llamó la atención. También recordó que Lotocki les comunicó que Zárate se había descompensado y que la situación se le había ido de las manos. Esos dichos deberán ser contrastados con la documentación clínica, las declaraciones de los profesionales y las pericias que permitan establecer la evolución médica del paciente.
En el expediente también se incorporaron las declaraciones de profesionales que participaron en distintos momentos de la atención. El anestesiólogo Santiago Luis Olguín afirmó que Zárate permaneció anestesiado durante la operación y que se retiró dejando al paciente bajo el cuidado de otra médica. Los cirujanos Daniel Enrique Zambrano García y Polansky Peláez Hoyos describieron, con diferencias, cuándo ingresaron al quirófano y qué intervención observaron.
Audios y mensajes quedaron bajo análisis del tribunal
La fiscal María Luz Castany presentó conversaciones entre Lotocki y su pareja, María José Favaron. En esos intercambios se hicieron referencias a pacientes, al sangrado de Zárate y a la decisión de volver a abrirle el abdomen para determinar el origen de la hemorragia. También se escucharon mensajes enviados por Favaron a la secretaria del paciente, en los que preguntaba por un eventual consumo de sustancias ante la falta de respuesta a la medicación.
El valor de esos audios deberá ser definido por los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo. La prueba puede servir para reconstruir comunicaciones internas, horarios y decisiones médicas, aunque su alcance dependerá de la autenticidad, del contexto completo y de la relación con el resto de la evidencia. En un juicio de estas características, una conversación aislada no reemplaza la evaluación de historias clínicas, protocolos, peritajes y testimonios presenciales.
Lotocki optó por no declarar durante la primera jornada. Tampoco declararon Andrea Isabel Torelli, directora de la clínica Cemeco, y Florencia Marina Krzeczek, instrumentadora de la institución. En la segunda audiencia, el anestesiólogo y los dos cirujanos mencionados también se negaron a responder preguntas del tribunal y de la fiscalía, una decisión procesal que no equivale por sí misma a una admisión de responsabilidad.
Qué aporta la nueva pericia sobre la muerte de Silvina Luna
La investigación por la muerte de Silvina Luna tiene un recorrido separado, aunque está vinculada con las intervenciones realizadas por Lotocki. Una ampliación de la Junta Médica estableció que el polimetilmetacrilato se relacionó con un cuadro de hipercalcemia, alteración que derivó en una insuficiencia renal. El informe también vinculó la sustancia con la formación de granulomas y con el deterioro progresivo de la modelo.
La principal discusión consiste en determinar si existe evidencia suficiente para afirmar que el material aplicado fue la causa de la muerte. El informe sostiene que no se identificó otro motivo capaz de explicar el cuadro con la misma relevancia, pero no establece de manera absoluta que una intervención posterior del cirujano hubiera evitado la enfermedad o el fallecimiento. Esa diferencia resulta importante: una relación médica sólida no necesariamente resuelve, por sí sola, todos los requisitos de una acusación penal.
El perito de parte Jorge Lauro Dri señaló dos momentos que consideró problemáticos en los controles posteriores: la cantidad de producto inyectado y la falta de seguimiento adecuado. Ahora el fiscal Pablo Turano deberá evaluar la pericia junto con la documentación clínica y otros elementos del expediente. Entre las opciones se encuentra definir si convoca a Lotocki a indagatoria por homicidio simple y si la evidencia permite avanzar hacia un nuevo juicio.
La condena previa y la situación procesal del cirujano
Lotocki cumple una condena de ocho años de prisión por lesiones y estafa contra otras cuatro mujeres: Stefanía Xipolitakis, Pamela Sosa, Silvina Luna y Gabriela Trenchi. La sentencia original, dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 28 en febrero de 2022, había fijado una pena de cuatro años por lesiones graves. En abril de 2025, la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional incorporó el delito de estafa y elevó la pena.
La resolución permanece recurrida ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, aunque cuenta con el doble conforme de otra sala de la Cámara. Lotocki está detenido en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza desde octubre de 2023. La detención se había ordenado a raíz de la investigación por la muerte de Zárate y luego quedó vinculada también con la condena firme en las instancias ordinarias.
En el expediente anterior, la situación de Gabriela Trenchi tuvo un peso particular. La paciente había solicitado que no se utilizara metacrilato, pero denunció que el polímero fue aplicado igualmente. Ese antecedente forma parte del contexto general de las causas, aunque cada hecho debe ser probado de manera independiente y con sus propias evidencias médicas y testimoniales.
Qué deben evaluar quienes consideran una cirugía estética
El proceso judicial vuelve a poner en primer plano aspectos que exceden a un profesional o a una clínica concreta. Antes de una intervención estética, el paciente necesita conocer qué producto será utilizado, si es permanente o reabsorbible, quién lo fabrica, qué riesgos presenta y qué alternativas existen. También resulta relevante recibir información por escrito y contar con una historia clínica completa, incluyendo estudios previos y controles posteriores.
Las sustancias de relleno permanente pueden generar complicaciones que aparecen de inmediato o muchos años después. Dolor persistente, inflamación, endurecimiento de tejidos, cambios en la piel, infecciones o alteraciones sistémicas requieren una consulta médica. La ausencia de síntomas inmediatos no garantiza que un procedimiento esté libre de consecuencias futuras, por lo que el seguimiento forma parte de la atención y no debería considerarse un aspecto secundario.
Para una persona que evalúa operarse, también es importante verificar que la práctica se realice en un establecimiento habilitado, que exista un equipo de anestesia acorde con la complejidad y que haya un plan de emergencia y derivación. Las credenciales profesionales, el consentimiento informado y la posibilidad de consultar a otro especialista son herramientas concretas para tomar una decisión con mayor información.
El expediente Lotocki aumenta la relevancia digital de la información médica confiable
El caso Lotocki también tiene implicancias para medios, clínicas y negocios digitales que publican información sobre salud y estética. Las búsquedas vinculadas con cirugías, rellenos y efectos adversos suelen crecer cuando una causa ocupa la agenda pública, pero una cobertura responsable exige diferenciar acusaciones, testimonios, pericias y condenas firmes. Presentar como hecho probado aquello que todavía es materia de debate puede desinformar y afectar a pacientes, profesionales e instituciones.
Desde el punto de vista de la visibilidad orgánica, las páginas que aborden este tema deberían identificar con precisión a las personas involucradas, las fechas de las audiencias, el tribunal y el estado procesal de cada investigación. También deben evitar titulares que anticipen una culpabilidad no establecida y explicar cuándo una conclusión proviene de una fiscalía, de una junta médica, de un testigo o de una sentencia. En contenidos de salud, la claridad de las fuentes y la actualización de la información son especialmente relevantes.
La noticia original fue publicada por Clarín. El juicio continuará con nuevas declaraciones y con el análisis de documentación médica. Para los pacientes, la utilidad más concreta de este caso consiste en recordar que una cirugía estética también requiere evaluación clínica, consentimiento informado, controles posteriores y un centro preparado para responder ante complicaciones.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Aníbal Lotocki está siendo juzgado actualmente?
Lotocki enfrenta un juicio por la muerte de Rodolfo Zárate y por las lesiones denunciadas por cinco pacientes. La acusación analiza procedimientos realizados entre 2009 y 2021, presunto uso de productos permanentes y las decisiones adoptadas antes y después de distintas intervenciones. La responsabilidad penal todavía debe ser determinada por el tribunal.
¿Qué relación estableció la Junta Médica con la muerte de Silvina Luna?
La Junta Médica relacionó el polimetilmetacrilato con granulomas, hipercalcemia e insuficiencia renal. El informe aporta elementos sobre la evolución del cuadro, aunque todavía debe definirse si existe evidencia suficiente para afirmar jurídicamente que la sustancia fue la causa de la muerte y si corresponde convocar a Lotocki a indagatoria.
¿Qué riesgos pueden tener los rellenos permanentes?
Los rellenos permanentes pueden provocar complicaciones inmediatas o tardías, como inflamación, dolor, granulomas, infecciones, alteraciones de los tejidos y problemas sistémicos. El riesgo depende del material, la cantidad, la zona tratada y las condiciones del procedimiento. Antes de una aplicación, es fundamental conocer el producto y consultar a un profesional habilitado.
¿Qué conviene consultar antes de una cirugía estética?
Es recomendable preguntar qué producto se utilizará, si es permanente, cuáles son sus riesgos, qué profesional realizará el procedimiento, dónde se hará y cómo será el seguimiento. También conviene solicitar consentimiento informado, conservar la documentación médica y consultar una segunda opinión cuando existan dudas sobre la indicación o la seguridad.
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