Anteojos y pantallas: qué cambió en la salud visual y cómo cuidarse
La óptica Carla Di Sí analiza el efecto del uso intensivo de pantallas, las mejoras en las lentes y los límites de los anteojos inteligentes.

Los anteojos y las pantallas modificaron la forma en que se usa la visión durante el día. Carla Di Sí, óptica y diseñadora de anteojos, sostiene que el aumento del tiempo frente a celulares, tablets y computadoras obliga a enfocar durante más horas a distancias cercanas e intermedias. En una entrevista publicada por La Nación, también explicó qué aportan las nuevas lentes, cuándo pueden servir los anteojos inteligentes y por qué los modelos pregraduados no reemplazan un examen visual.
Por qué las pantallas cambian la exigencia visual
Según Di Sí, el problema no consiste solamente en mirar una pantalla, sino en sostener durante muchas horas una tarea de visión cercana o intermedia. La vista fue utilizada históricamente para alternar entre distintas distancias, mientras que el trabajo y el ocio digitales concentran buena parte de la jornada en pocos metros o centímetros.
La especialista relaciona ese hábito con síntomas como cansancio visual y con una mayor preocupación por la miopía, especialmente cuando el uso de dispositivos comienza a edades tempranas. La entrevista menciona una estimación según la cual casi la mitad de la población mundial podría tener miopía en 2050, aunque esa proyección aparece atribuida a la entrevistada y no se desarrolla allí con la fuente científica original.
La regla 20-20-20 como pausa durante el uso de dispositivos
Una medida sencilla recomendada por Di Sí es la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar durante 20 segundos a una distancia de 20 pies, equivalente a unos seis metros. La pausa busca interrumpir el esfuerzo sostenido de la visión cercana y permitir que los ojos cambien el punto de enfoque.
La recomendación puede incorporarse durante una jornada de trabajo, estudio o entretenimiento, pero no reemplaza una consulta profesional cuando aparecen molestias persistentes, cambios en la visión u otros síntomas. La nota fuente también vincula el uso nocturno de pantallas y de iluminación LED con el sueño, porque la exposición lumínica vespertina puede interferir en la producción de melatonina.
Qué hacer con la luz azul y el brillo de la pantalla
Di Sí diferencia la luz azul natural, cuya fuente principal es el sol, del exceso de exposición luminosa durante la noche. Por eso propone moderar el brillo y configurar los dispositivos para que, desde la tarde, muestren tonos más cálidos. Entre los ejemplos mencionados figura Night Shift de Apple, una función que modifica la temperatura de color de la pantalla.
También recomienda reducir la intensidad de la iluminación ambiental a medida que se acerca la hora de descanso. Estas medidas apuntan principalmente a disminuir la exposición lumínica nocturna y favorecer una rutina de sueño; no deben presentarse como una cura para problemas visuales ni como sustituto de una evaluación ocular.
Anteojos pregraduados: una solución de emergencia, no una receta
Los anteojos que se venden con graduación predeterminada pueden resultar útiles en una emergencia puntual, pero tienen una limitación central: suelen ofrecer la misma graduación para ambos ojos y no se fabrican a partir de las medidas individuales de quien los usa.
Un anteojo recetado requiere considerar la graduación de cada ojo y el centrado de las lentes en relación con el armazón. Di Sí advierte que utilizar un modelo pregraduado como reemplazo permanente puede alejar al usuario del examen visual. En la entrevista recomienda realizar controles idealmente una vez por año o, como máximo, cada dos años, según las necesidades de cada persona y la indicación profesional.
Las lentes actuales mejoran espesor, comodidad y adaptación
La evolución de la óptica oftálmica permitió resolver parte de las dificultades que antes acompañaban a las graduaciones altas. Las lentes de alto índice pueden reducir el espesor y el peso en casos de miopía elevada, mientras que las lentes progresivas se diseñan de forma digital y personalizada a partir de las medidas del usuario y del armazón elegido.
La personalización puede ampliar los campos de visión y facilitar la adaptación, aunque las progresivas todavía pueden presentar distorsión en las zonas laterales y algunas personas necesitan varios días para acostumbrarse. El antirreflejo reduce los reflejos sobre la superficie de la lente, y las fotocromáticas se oscurecen con la luz solar. Estas últimas tienen una limitación concreta: dentro del auto pueden oscurecerse poco porque el parabrisas filtra parte de la radiación ultravioleta que activa el tratamiento.
Dandy Edición Especial 2026 recupera el primer diseño de la marca
En el plano del diseño, la marca Carla Di Sí presentó Dandy Edición Especial 2026, una reedición del modelo 0007, uno de sus primeros armazones. La colección reúne 26 unidades seriadas y, según la descripción incluida en la entrevista, está fabricada íntegramente en la Argentina con acetato de celulosa, patillas en contraste y bisagras reforzadas de siete dientes.
La propuesta combina una referencia a las colecciones vintage del abuelo de la diseñadora con una producción actual orientada al diseño de autor. En este caso, el armazón no reemplaza la evaluación de la vista: su aporte pertenece al diseño, la elección estética y la compatibilidad con las lentes que indique un profesional.
Qué pueden aportar los anteojos con inteligencia artificial
Di Sí distingue entre los anteojos inteligentes y los anteojos recetados. Los dispositivos desarrollados por Meta y Ray-Ban incorporan cámara, audio y un asistente capaz de interpretar lo que registra la cámara, pero esas funciones no corrigen la visión. La corrección sigue dependiendo de las lentes y de la graduación indicada tras un examen.
La entrevistada también menciona aplicaciones de inteligencia artificial para analizar imágenes de la retina y colaborar en la detección de enfermedades como la retinopatía diabética. La nota señala que en Estados Unidos se aprobó un sistema de este tipo en 2018, aunque no identifica el producto ni aporta documentación regulatoria adicional. Por eso, ese dato debe entenderse como una referencia de la entrevista y no como una evaluación completa de todas las soluciones disponibles.
Para quien evalúa un anteojo inteligente, la decisión no debería basarse solo en la cámara o el asistente. También importa revisar la graduación compatible, la autonomía, el manejo de los datos capturados y el contexto de uso. La tecnología puede sumar funciones, pero no sustituye el control visual ni resuelve por sí sola el cansancio asociado a pasar muchas horas frente a una pantalla.
Qué revisar antes de cambiar los anteojos
La información presentada permite separar tres decisiones distintas: cuidar los hábitos frente a las pantallas, controlar la salud visual y elegir un armazón o una lente. Las pausas periódicas y la reducción del brillo pueden ayudar a gestionar el uso cotidiano; el examen profesional permite detectar cambios y definir la graduación; y la óptica puede adaptar las lentes al rostro, la actividad y el armazón.
Para una urgencia ocasional, un pregraduado puede resolver una necesidad puntual, pero no equivale a un anteojo hecho a medida. Si hay molestias recurrentes, dificultades para enfocar, cambios en la visión o dudas sobre la graduación, el próximo paso razonable es solicitar una evaluación profesional antes de comprar una solución rápida.
Preguntas frecuentes
¿La regla 20-20-20 sirve para descansar la vista?
La regla propone cada 20 minutos mirar durante 20 segundos a unos seis metros de distancia. Su objetivo es interrumpir el esfuerzo sostenido de la visión cercana. Puede incorporarse durante el trabajo o el estudio con pantallas, pero no reemplaza una consulta profesional si aparecen molestias persistentes o cambios en la visión.
¿Los anteojos de farmacia reemplazan a los recetados?
No. Los anteojos pregraduados suelen tener la misma graduación para ambos ojos y no contemplan el centrado individual de las lentes. Pueden resolver una emergencia puntual, pero no sustituyen un examen visual ni un anteojo fabricado según la graduación y las medidas de cada persona.
¿Los anteojos con inteligencia artificial mejoran la visión?
No por sí mismos. Los modelos con cámara, audio y asistentes pueden sumar funciones digitales, pero la corrección visual continúa dependiendo de las lentes recetadas. Además, su uso plantea cuestiones de privacidad y conexión permanente que conviene evaluar antes de elegirlos.
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