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Argentina jueves 10 de septiembre de 2026
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Robo de auto en Lanús: visitaban a su madre de 90 años y fueron atacados

9 min de lectura

Dos hermanos fueron sorprendidos por delincuentes cuando llegaban a un geriátrico de Remedios de Escalada. La mujer fue arrastrada durante la fuga y los vecinos reclaman mayor vigilancia.

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El robo de auto en Lanús ocurrió el domingo por la mañana, cuando dos hermanos llegaron a un geriátrico de Remedios de Escalada para visitar a su madre de 90 años. Mientras estacionaban frente a la residencia, dos delincuentes bajaron de otro vehículo, los amenazaron y escaparon con el Toyota Yaris gris. La mujer fue golpeada y arrastrada unos metros durante el forcejeo.

El robo de auto en Lanús volvió a poner bajo la lupa la seguridad en los alrededores de los geriátricos y otros establecimientos que reciben visitas familiares durante todo el día. El episodio ocurrió cerca de las 11 de la mañana del domingo, en la calle Machado al 3600, en Remedios de Escalada, y tuvo como víctimas a dos hermanos que habían llegado para ver a su madre, una mujer de 90 años alojada en el Hogar de Ancianos Gema.

La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad. En las imágenes se observa cómo los hermanos detienen un Toyota Yaris gris frente a la residencia y permanecen unos instantes dentro del vehículo antes de bajar. El hombre, que viajaba como acompañante, fue el primero en dirigirse hacia la puerta del geriátrico. Su hermana, en cambio, se quedó junto al auto para retirar algunos elementos del baúl.

Cómo ocurrió el robo de auto en Lanús frente al geriátrico

Mientras el hombre tocaba el timbre del establecimiento, un Peugeot 208 blanco se detuvo detrás del Toyota. Desde ese vehículo descendieron dos asaltantes que avanzaron rápidamente hacia los hermanos. La maniobra permitió bloquear la salida del automóvil y reducir el tiempo de reacción de las víctimas, que fueron sorprendidas en una zona transitada y a plena luz del día.

Uno de los delincuentes corrió detrás del hombre, que intentó alejarse del lugar. El segundo atacante se concentró en la mujer, que todavía estaba junto al baúl. De acuerdo con la reconstrucción difundida a partir de las imágenes, ambos forcejearon y la víctima terminó en el suelo luego de un empujón. Su cabeza quedó a pocos centímetros del cordón de la vereda, una circunstancia que pudo haber provocado lesiones todavía más graves.

Durante la pelea, el asaltante golpeó a la mujer y consiguió quitarle las llaves del auto. No logró llevarse la cartera, pero sí obtuvo el elemento necesario para escapar con el vehículo. Cuando el ladrón encendió el Toyota Yaris, la víctima intentó impedir la fuga y se aferró a una de las puertas. El automóvil avanzó y la arrastró durante algunos metros, hasta que finalmente tuvo que soltarse.

La fuga quedó registrada por las cámaras

El Toyota abandonó el lugar con el baúl todavía abierto. Detrás salió el Peugeot 208 blanco en el que se movilizaban los otros integrantes del grupo. La presencia de un segundo vehículo permite observar que no se trató de una oportunidad improvisada surgida en el momento, aunque la información disponible no permite establecer cuántas personas participaron ni cuál fue el destino posterior de los automóviles.

El material de seguridad puede resultar relevante para la investigación, ya que aporta imágenes de la llegada de los sospechosos, la ubicación de los vehículos y la dirección en la que escaparon. También puede ayudar a identificar características del Peugeot 208 y del Toyota Yaris, además de aportar datos sobre posibles recorridos posteriores mediante otras cámaras públicas, privadas o comerciales de la zona.

Una visita familiar terminó en un momento de extrema violencia

La situación tuvo un componente especialmente delicado porque los hermanos no estaban realizando una actividad comercial ni transitando por un punto aislado: habían llegado para visitar a una familiar de edad avanzada. La rutina de ingresar a un geriátrico, tocar el timbre, descargar pertenencias o ayudar a una persona mayor puede dejar a los visitantes detenidos durante varios minutos, con las puertas abiertas o con objetos en el baúl.

Ese tipo de contexto genera una exposición particular. Quienes concurren a residencias de adultos mayores suelen prestar atención a la visita, a los horarios de ingreso y a las necesidades de la persona alojada, pero no siempre pueden observar de manera continua lo que sucede alrededor del vehículo. En este caso, la mujer estaba retirando cosas del baúl cuando fue abordada.

El hecho también muestra el riesgo de intentar resistir un robo de vehículo cuando los atacantes ya tienen las llaves y ejercen violencia física. La reacción de la víctima fue comprensible frente a la pérdida del auto, pero el intento de impedir la fuga terminó aumentando el peligro para su integridad. La prioridad en episodios de este tipo es evitar quedar enganchado al vehículo o exponerse a una caída, un atropello o un golpe contra la vereda.

Qué reclaman los vecinos de Remedios de Escalada

Vecinos de la cuadra aseguraron que los robos se multiplicaron durante los últimos meses. Según sus testimonios, pocos días antes del ataque a los hermanos también habían sustraído una camioneta perteneciente a una familia que concurría a uno de los dos geriátricos ubicados en la misma manzana.

La concentración de dos residencias para adultos mayores hace que haya circulación constante de familiares, cuidadores y vehículos. Para los vecinos, ese movimiento puede facilitar que personas ajenas al barrio detecten horarios, momentos de estacionamiento y períodos en los que los visitantes se encuentran distraídos. La repetición de episodios en el mismo sector incrementó la preocupación y llevó a reclamar controles más visibles.

Mirta, una vecina que habló ante las cámaras de televisión, afirmó que los delitos pueden ocurrir a cualquier hora y cuestionó la falta de vigilancia en la zona. También relató que durante el robo escuchó una corrida y un grito de “alto policía”. No salió de inmediato porque temió que los delincuentes estuvieran armados y que se produjera un tiroteo. Cuando finalmente se acercó, la víctima ya estaba siendo asistida.

La vecina describió una sensación de alerta permanente entre quienes viven en la cuadra. Su planteo apunta a la necesidad de reforzar la prevención, no solo mediante patrullajes, sino también con una mejor coordinación entre residentes, comercios, instituciones y autoridades. La instalación o el mantenimiento de cámaras, una iluminación adecuada y la posibilidad de advertir rápidamente movimientos sospechosos son medidas que pueden complementar la presencia policial, aunque no reemplazan una investigación ni garantizan por sí mismas que no ocurran delitos.

Por qué los accesos a geriátricos requieren medidas específicas

Los alrededores de los geriátricos tienen características que los diferencian de otras calles residenciales. Hay visitantes que llegan en horarios previsibles, personas que pueden necesitar más tiempo para descender de un auto y familiares que transportan bolsos, alimentos, medicamentos o pertenencias. Además, la atención suele estar puesta en el ingreso al establecimiento, no en la circulación de vehículos que se acercan por detrás.

Para los responsables de estas instituciones, el episodio plantea la importancia de revisar el entorno inmediato y los procedimientos de recepción. Un portero eléctrico visible, una puerta de ingreso que permita identificar rápidamente a quien llega, cámaras orientadas hacia la vereda y canales de contacto con familiares pueden contribuir a mejorar la detección de situaciones anómalas. También resulta útil informar a los visitantes sobre la conveniencia de no dejar el auto en marcha, evitar objetos visibles y observar el entorno antes de abrir las puertas.

Estas medidas no implican trasladar la responsabilidad del delito a las víctimas. El robo fue cometido por los atacantes y la prevención institucional debe entenderse como una herramienta adicional para reducir riesgos. En establecimientos que reciben personas mayores, la seguridad tiene que contemplar tanto la protección de los residentes como la de quienes ingresan para visitarlos.

Qué deberían revisar las familias antes de visitar una residencia

Sin convertir una visita familiar en una situación de temor permanente, hay hábitos simples que pueden disminuir la exposición. Antes de estacionar, es posible dar una vuelta breve para observar si hay personas siguiendo el vehículo o autos detenidos de manera inusual. También conviene elegir, cuando sea posible, un lugar iluminado y cercano al acceso, mantener las puertas trabadas hasta el momento de bajar y evitar permanecer varios minutos dentro del auto con el baúl abierto.

Si una persona necesita retirar objetos, otra puede ingresar primero para avisar al personal del geriátrico o pedir asistencia. Cuando se advierte una maniobra sospechosa, lo más prudente es no descender y alejarse hacia una zona concurrida. En caso de un asalto, la entrega de las llaves y la búsqueda de resguardo suelen ser menos riesgosas que enfrentar físicamente a los agresores o sujetarse a un vehículo en movimiento.

Luego del hecho, es importante realizar la denuncia y conservar toda la información disponible: horario aproximado, descripción de los sospechosos, patente o características del auto utilizado, dirección de la fuga y existencia de cámaras en viviendas, comercios o instituciones cercanas. Las imágenes deben preservarse sin editar para que puedan ser requeridas por la Justicia o por los investigadores.

El robo de autos en Lanús también afecta la visibilidad de los comercios locales

Para los negocios y establecimientos de la zona, un episodio de estas características puede modificar la percepción de seguridad de clientes, familiares y trabajadores. Un geriátrico ubicado en una cuadra señalada por robos puede recibir consultas adicionales sobre vigilancia, horarios de visita y protección del acceso. La confianza de quienes concurren no depende únicamente del interior del edificio: también se construye a partir de lo que ocurre en la vereda y en las inmediaciones.

Desde el punto de vista de la visibilidad orgánica, las instituciones locales pueden necesitar comunicar con claridad sus medidas de seguridad, horarios y canales de contacto, sin publicar información sensible que facilite la identificación de rutinas. Las búsquedas vinculadas con geriátricos, seguridad en Lanús y visitas a residencias pueden llevar a las familias a comparar establecimientos antes de elegirlos. Una ficha actualizada, datos de contacto verificables y respuestas precisas pueden ayudar a orientar esa decisión.

También es importante que los comercios y organizaciones eviten difundir detalles operativos que expongan a residentes o trabajadores. La comunicación digital debe equilibrar transparencia y prudencia: informar sobre mejoras, coordinación con autoridades o recomendaciones para visitantes puede ser útil, mientras que publicar horarios exactos de menor actividad o imágenes sin protección puede generar nuevos riesgos.

La investigación deberá determinar quiénes fueron los responsables y si existe relación con otros robos denunciados en el área. Mientras tanto, el caso mantiene la preocupación entre los vecinos de Remedios de Escalada y refuerza la necesidad de que las visitas a personas mayores puedan realizarse sin que una rutina familiar se transforme en una situación de violencia.

La noticia original fue publicada por Clarín, a partir de la información sobre el robo, las imágenes de seguridad y los testimonios de vecinos.

Preguntas frecuentes

¿Dónde ocurrió el robo de auto en Lanús?

El hecho ocurrió sobre la calle Machado al 3600, en Remedios de Escalada, frente al Hogar de Ancianos Gema. Dos hermanos habían llegado en un Toyota Yaris para visitar a su madre de 90 años cuando fueron sorprendidos por dos delincuentes que escaparon con el vehículo.

¿Qué pasó con la mujer durante el asalto?

La mujer fue atacada mientras retiraba pertenencias del baúl. El delincuente la tiró al suelo, la golpeó y le quitó las llaves del auto. Cuando intentó evitar la fuga, se aferró a una puerta y fue arrastrada algunos metros antes de soltarse.

¿Qué medidas pueden tomar las familias al visitar un geriátrico?

Es recomendable observar el entorno antes de estacionar, evitar dejar el baúl abierto o el motor encendido, mantener las puertas trabadas y pedir asistencia al personal si hay que trasladar objetos. Ante una amenaza, lo más seguro suele ser priorizar la integridad física y no enfrentar ni perseguir a los atacantes.

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