Anita Martínez lleva Mamushka de gira y apuesta por una vida más natural
La actriz y bailarina atraviesa una etapa de intensa actividad entre el teatro, la radio, la enseñanza y una relación que nació en San Pedro. En una entrevista, habló de su unipersonal Mamushka, su vínculo con su hijo Lolo, el cuidado del cuerpo, las inseguridades y el deseo de vivir rodeada de naturaleza.

Anita Martínez transita una etapa de gran actividad profesional y personal: presenta su unipersonal Mamushka en distintas ciudades, participa en dos programas de radio de La 100, dicta clases de teatro y yoga para adultos mayores y sostiene una vida familiar marcada por el vínculo cercano con su hijo Lolo. La actriz y bailarina también contó cómo conoció a su pareja, por qué el accidente que sufrió en el Bailando modificó su relación con el cuerpo y qué proyectos imagina para los próximos años.
Anita Martínez mantiene una agenda amplia, con actividades que combinan el escenario, la radio, la enseñanza y una búsqueda personal cada vez más vinculada con la naturaleza. La artista está de gira con Mamushka, un unipersonal centrado en las exigencias y contradicciones que atraviesan las mujeres, mientras continúa al frente de sus participaciones en El Club del Moro y Abierto los domingos, ambos por La 100.
En una entrevista publicada originalmente por Clarín, Martínez repasó distintos momentos de su carrera y de su vida cotidiana. Sus respuestas permiten conocer una faceta menos ligada a la exposición televisiva y más relacionada con la autogestión, el cuidado físico, los afectos y el deseo de construir una rutina con mayor contacto con el aire libre.
gira de Mamushka: Anita Martínez sostiene su gira con Mamushka
Mamushka ocupa actualmente un lugar central en la vida laboral de Anita Martínez. La obra fue escrita por Claudia Morales y había sido estrenada en España. Martínez ya había trabajado con la autora en Estereotipos, una propuesta que abordaba los distintos perfiles masculinos de los que una mujer debería mantenerse alejada.
Para la nueva etapa de Mamushka, la actriz pidió intervenir el material y sumar elementos propios. Según explicó, el texto necesitaba incorporar cambios porque las experiencias y las discusiones que atraviesan a las mujeres se transformaron durante los últimos años. El resultado pone el foco en la multiplicidad de papeles que suelen recaer sobre una misma persona.
La protagonista debe ser, al mismo tiempo, madre, pareja, amiga, trabajadora, cocinera, suegra y una mujer deseable. Esa acumulación de expectativas aparece en escena con humor y una mirada crítica, pero también con reconocimiento hacia quienes sostienen múltiples responsabilidades. Martínez define a esas mujeres como verdaderas guerreras, aunque evita presentar esa exigencia como algo necesariamente positivo o fácil de llevar.
Una obra que combina humor y observación social
El unipersonal se relaciona con una característica que la actriz reconoce como propia: su comodidad arriba del escenario cuando puede hacer reír. Después de participar en distintos formatos televisivos y teatrales, Martínez encontró en el espectáculo propio una manera de continuar trabajando sin depender exclusivamente de una convocatoria externa.
La autogestión aparece como una herramienta concreta dentro de su trayectoria. La artista contó que aprendió a no esperar únicamente una llamada de la televisión y a salir a buscar proyectos. En ese proceso, el show se convierte no solo en una obra para presentar, sino también en una forma de mantener activa su identidad artística y de generar nuevas oportunidades laborales.
El teatro, la radio y las clases amplían su presente profesional
Además de la gira, Martínez participa en dos espacios de La 100. Integra El Club del Moro, conducido por Santiago del Moro, y también forma parte de Abierto los domingos, junto a Mariano Peluffo. La radio no es una experiencia completamente nueva para ella: ya había trabajado en esa emisora cuando su hijo era pequeño.
En aquella etapa decidió alejarse de la actividad para acompañar a su familia. Su madre atravesaba una depresión y Lolo todavía estaba en la escuela primaria, por lo que la actriz priorizó otras responsabilidades. Su regreso a La 100, en 2023, tuvo para ella un significado especial. Describió la emisora como un lugar familiar, donde se siente cómoda y puede desarrollar una faceta diferente de su trabajo.
La enseñanza también tiene un espacio sostenido en su agenda. Desde hace cuatro años dicta clases de teatro y yoga para adultos mayores en Escobar, los viernes por la mañana. La propuesta combina expresión, movimiento y encuentro, tres aspectos que atraviesan su historia profesional. Martínez también evalúa trasladar esa actividad a la Ciudad de Buenos Aires, aunque no confirmó un proyecto concreto.
Su recorrido reciente incluyó además una temporada de Ellas son tango, donde interpretó a Tita Merello. La cantante y actriz es una de sus figuras de referencia por la fuerza, el humor y la personalidad que proyectó. El trabajo le permitió acercarse al tango desde la actuación y el movimiento, aunque reconoce que todavía le gustaría practicar más para profundizar esa relación con la danza.
El accidente del Bailando cambió su relación con el cuerpo
La rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha que sufrió durante el Bailando 2016 representó un quiebre en su vida. Hasta entonces, Martínez estaba acostumbrada a seguir adelante sin detenerse demasiado a registrar el cansancio o las señales físicas. La recuperación fue lenta y la obligó a atravesar un proceso de paciencia que no le resultó sencillo.
La lesión también modificó su manera de observar el cuerpo. La actriz explicó que durante años había vivido con una lógica de exigencia permanente, resolviendo obstáculos rápidamente y sin medir demasiado las consecuencias. El accidente la llevó a prestar más atención a sus movimientos, a la recuperación muscular y a las necesidades concretas de su organismo.
Martínez es vegetariana desde hace tres décadas y señaló que la recuperación del músculo fue compleja. El proceso incluyó una operación y una rehabilitación prolongada. En ese momento recibió orientación de Oscar Ruggeri, quien advirtió la gravedad de la lesión y le recomendó un profesional para tratarla.
Después de la operación se acercó con mayor intensidad al yoga. La práctica le permitió construir otra relación con la fuerza, la flexibilidad y la respiración. No se trata solamente de una actividad complementaria para una artista que trabaja con el cuerpo: también funciona como una herramienta para reconocer límites y evitar que la velocidad cotidiana determine cada decisión.
Una camioneta preparada para viajar y vivir el espíritu de campamento
La vida de gira no se limita a trasladarse de una sala a otra. Martínez disfruta especialmente el costado aventurero de los viajes y convirtió su camioneta en una especie de casa rodante. Allí lleva elementos para acampar, un colchón, una carpa, una pala, un hacha y dos anafes de gas butano.
También transporta alimentos y utensilios para cocinar durante los recorridos. Mencionó huevos, risotto y provoleteras entre los elementos que forman parte de ese particular equipamiento. La escena refleja una manera de viajar alejada de los lujos y más cercana a la autonomía, la improvisación y el contacto con la tierra.
Su gusto por el campamento se relaciona con una personalidad que describe como aventurera. No les teme a los insectos y disfruta pasar tiempo al aire libre. Esa preferencia aparece también en la imagen de futuro que imagina para sí misma: una chacra, una huerta, animales, perros, gallinas y un espacio verde suficiente para salir de la casa y apoyar los pies sobre la tierra.
El amor que nació a primera vista en San Pedro
Martínez está en pareja desde hace tres años y medio. Conoció a su novio en San Pedro, donde él tenía una cervecería. La actriz lo describe como un hombre tranquilo, muy vinculado con las islas y con una personalidad que le recuerda al personaje de Ragnar Lothbrok, de la serie Vikingos. Por eso lo tiene agendado con el apodo de “Rag”.
La relación comenzó, según relató, con un enamoramiento inmediato. Con humor, contó que venía equivocándose con el “patrón” y que decidió cambiarlo. La pareja también se convirtió en compañera de sus giras, una dinámica que puede fortalecer el vínculo cuando los viajes, los horarios irregulares y la exposición pública forman parte de la rutina.
En el ámbito familiar, su hijo Lolo ocupa un lugar central. Tiene 17 años, es su único hijo y trabaja junto a ella en tareas de video y luces para el unipersonal. Martínez fue elegida como acompañante del viaje de egresados de su curso y, antes de aceptar, le preguntó cómo se sentiría con su presencia. La respuesta fue favorable, siempre que ella respetara su espacio y no lo incomodara.
La actriz reconoce que quiere estar presente durante esta etapa porque sabe que la adolescencia y el paso hacia la adultez no se repiten. Al mismo tiempo, el vínculo laboral con su hijo muestra una relación cotidiana en la que la familia también participa de la producción concreta de un espectáculo.
Inseguridades, solidaridad y una mirada espiritual
Aunque sostiene una imagen pública segura y enérgica, Martínez reconoce que es una persona insegura y muy exigente consigo misma. Dice que le cuesta aceptar que las cosas estén bien porque está acostumbrada a esforzarse y a atravesar dificultades. Esa experiencia de lucha constante puede convertirse en una fortaleza frente a los problemas, pero también en una fuente de presión personal.
La artista admite que a veces es rígida con aquello que considera incorrecto y que puede ser dura tanto consigo misma como con los demás. También asegura que percibe rápidamente cuando algo no le genera confianza o no coincide con lo que siente. Esa sensibilidad forma parte de su modo de relacionarse con las personas y de elegir los proyectos en los que participa.
Su impulso solidario aparece especialmente cuando alguien atraviesa una crisis. Martínez dice que suele estar presente cuando un amigo enfrenta una pérdida o necesita acompañamiento para atravesar un duelo. En cambio, reconoce con humor que puede no tener la misma disposición para asistir a una celebración o a un cumpleaños.
La espiritualidad también ocupa un lugar en su vida. Tiene una fuerte devoción por la Virgen de San Nicolás y cree en el valor de las cadenas de oración, el afecto y los abrazos como formas de contención. Además, defiende el perdón y la posibilidad de vivir sin resentimiento, aunque sus declaraciones no plantean una fórmula sencilla ni universal para atravesar los conflictos.
La televisión que extraña y los proyectos que todavía quiere cumplir
Martínez reconoce que extraña la televisión basada en el humor y en la creación de personajes. Sin embargo, no presenta esa nostalgia como una razón para quedarse quieta. Su estrategia actual consiste en sostener proyectos propios, continuar con la obra y aceptar propuestas que le permitan desarrollar su perfil humorístico.
Entre sus deseos aparece la posibilidad de hacer una película y de que la Argentina vuelva a producir sagas de humor. También le interesa trabajar en ficción y acercarse más a la comedia. Su experiencia en teatro, radio y televisión le da herramientas para moverse entre distintos formatos, aunque cada uno exige ritmos y formas de exposición diferentes.
La actriz asegura que puede vivir con poco y que no necesita grandes lujos. Esa austeridad se conecta con su inclinación por el campamento, la vida al aire libre y los proyectos autogestionados. No le preocupa demasiado la vejez, pero sí el deterioro, una distinción que vuelve a poner el foco en la salud, la autonomía y la posibilidad de conservar una vida activa.
La búsqueda de Anita Martínez puede acercar nuevas audiencias a Mamushka
Desde una perspectiva de visibilidad digital, la actualidad de Anita Martínez reúne varios intereses capaces de atraer búsquedas diferentes: la gira de Mamushka, sus participaciones en La 100, su relación con el yoga, el vínculo con su hijo y el regreso de figuras del humor a proyectos propios. Para teatros, productores y medios, esa diversidad permite comunicar la obra más allá de la cartelera tradicional.
La presencia de una artista en radio, redes, entrevistas y escenarios genera recorridos de información que pueden favorecer la difusión de fechas, ciudades y funciones. En el caso de un espectáculo itinerante, resulta especialmente importante que cada publicación identifique con claridad el nombre de la obra, la participación de la actriz y el lugar donde se presenta. La información local puede ser decisiva para quienes buscan una actividad cultural cercana.
También hay una conexión natural con temas de bienestar, maternidad, humor y vida al aire libre. Esa amplitud no debería diluir el mensaje central: Mamushka es el proyecto que organiza su presente profesional. Las referencias a la radio, la enseñanza y la vida personal funcionan como contexto para comprender por qué la artista atraviesa una etapa activa y cómo construye su carrera fuera de un único medio.
La combinación de teatro propio, radio, clases y viajes muestra una trayectoria que no depende de una sola pantalla. Mientras imagina una vida futura con huerta, animales y más verde, Anita Martínez continúa recorriendo escenarios, compartiendo humor y transformando sus experiencias en material artístico. Para el público, la gira de Mamushka representa la posibilidad de reencontrarse con una intérprete que elige seguir en movimiento, pero con una mirada más atenta sobre sus límites, sus afectos y el modo en que quiere vivir.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata Mamushka, el unipersonal de Anita Martínez?
Mamushka aborda, con humor y una mirada crítica, las múltiples exigencias que suelen recaer sobre las mujeres. La obra presenta los distintos papeles que una persona puede asumir en su vida cotidiana, como madre, pareja, amiga, trabajadora y cuidadora, y suma adaptaciones realizadas por Anita Martínez.
¿En qué programas de radio participa Anita Martínez?
Anita Martínez participa en El Club del Moro, junto a Santiago del Moro, y en Abierto los domingos, con Mariano Peluffo. Ambos programas se emiten por La 100. La actriz ya había trabajado en esa radio años atrás y regresó en 2023 para incorporarse a estos espacios.
¿Dónde conoció Anita Martínez a su pareja?
La actriz contó que conoció a su pareja en San Pedro, donde él tenía una cervecería. Lo describió como un hombre tranquilo, vinculado con las islas y con una apariencia que le recuerda a un vikingo. Según relató, se enamoró a primera vista y llevan tres años y medio juntos.
¿Qué actividad realiza Anita Martínez con adultos mayores?
Desde hace cuatro años, Anita Martínez dicta clases de teatro y yoga para adultos mayores en Escobar. Las clases se realizan los viernes por la mañana. La artista disfruta especialmente de esa experiencia y evalúa desarrollar una propuesta similar en la Ciudad de Buenos Aires.
¿Qué le ocurrió a Anita Martínez durante el Bailando 2016?
Durante el Bailando 2016 sufrió una rotura del ligamento cruzado de la pierna derecha. La lesión requirió una operación y una recuperación lenta. Después de ese episodio comenzó a prestar más atención al cuidado del cuerpo y se dedicó con mayor intensidad al yoga.
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